La Policía Nacional, en una acción articulada con la Fiscalía General de la Nación, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos y gracias a la información suministrada oportunamente por la comunidad, logró un importante resultado operacional contra una red dedicada al procesamiento y comercialización ilegal de productos cárnicos que representaban un grave riesgo para la salud pública de los habitantes de Medellín.
Las labores investigativas permitieron identificar un inmueble ubicado en el barrio Prado, donde se realizaban actividades clandestinas de desposte de ganado porcino y bovino, sin cumplir las condiciones sanitarias exigidas por la normatividad colombiana. Con el material probatorio recolectado, se adelantaron dos diligencias de registro y allanamiento.
Durante el procedimiento, los uniformados evidenciaron que el establecimiento operaba sin autorización para el desarrollo de esta actividad y en condiciones que incumplían la normativa sanitaria vigente, entre ellas el Decreto 1500 de 2007 y las resoluciones expedidas por el INVIMA que regulan la producción, almacenamiento y comercialización de productos cárnicos destinados al consumo humano.
Como resultado de la intervención fueron capturadas en flagrancia cuatro personas por el delito de corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico, contemplado en el artículo 372 del Código Penal. En el lugar también fueron incautados 2.794,2 kilogramos de carne, discriminados en 2.097,5 kilogramos de carne de cerdo y 696,7 kilogramos de carne de res, mercancía avaluada en 108.294.500 pesos.
Las inspecciones técnicas realizadas por el personal especializado del INVIMA determinaron que la totalidad de los productos cárnicos encontrados no eran aptos para el consumo humano, debido a las deficientes condiciones de higiene, almacenamiento y manipulación evidenciadas durante la diligencia, lo que representaba un alto riesgo para la salud pública.
De acuerdo con la investigación, esta carne era comercializada principalmente en el sector de Plaza Botero y sus alrededores, una de las zonas con mayor concentración de población flotante de Medellín, por donde diariamente transitan miles de ciudadanos, comerciantes, trabajadores y turistas nacionales y extranjeros.
Con esta operación se evitó que estos productos continuaran llegando a los consumidores y se redujo significativamente el riesgo de afectaciones sanitarias.



















