Desde que fue concejal de Medellín, el carácter, la claridad y la coherencia, la resaltaron entre tantos concejales. Su bandera: la niñez, ha sido innegociable, no como slogan de campaña, sino como un proyecto que tiene que defender desde cualquier escenario.
Sabe que, para generar transformaciones profundas y reales, debe hacerlo desde lugares que le permitan proponer y hacer, pues con ella es diciendo y haciendo.
Es así como Nataly Vélez, actual candidata a la Cámara de Representantes por el partido Cambio Radical, se la ha jugado, desde que fue edil, para proteger a la niñez. Está convencida de que con decisión y determinación se buscará que cada niño antioqueño tenga la oportunidad de crecer protegido, acompañado y lleno de sueños por cumplir. Algunos creímos que después de la muerte de la senadora Gilma Jiménez, férrea defensora de los derechos de la niñez y quien promovió el referendo para imponer cadena perpetua a violadores y asesinos de niños en Colombia, nadie estaría a la altura de recoger sus ideas. Hoy, Nataly, se ha consolidado como la figura política sinónimo de protección de la niñez. Su voz, sus ideas y debates son necesarios en la esfera política. Necesitamos escuderos que sientan, que cada niño o niña vulnerada, es su lucha y la de un país. Por la niñez todo


















