La tensión social en el Urabá antioqueño se disparó este miércoles 21 de enero durante un operativo de desalojo en la Hacienda Virgen del Cobre, que derivó en fuertes enfrentamientos entre civiles y unidades del ESMAD en el municipio de Necoclí.
La diligencia judicial, destinada a recuperar un predio de más de 1.200 hectáreas, se convirtió en una verdadera confrontación que se extendió hasta el casco urbano, donde un local comercial resultó afectado por un incendio tras el lanzamiento de artefactos incendiarios.
El conflicto tiene sus raíces en la disputa por la adjudicación de estas tierras, que según el Gobierno Nacional, deben destinarse a la reforma agraria y a la reparación de víctimas. Sin embargo, un sector de la comunidad denuncia que el proceso ha favorecido a asociaciones de otros municipios, dejando de lado a las familias locales que llevan años esperando acceso a vivienda. Esta percepción de injusticia ha motivado las ocupaciones ilegales que desencadenaron la violencia.
Gerardo Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), defendió la legalidad del operativo y afirmó que el conflicto ha sido alimentado por desinformación. Según el funcionario, el predio es estratégico para la expansión urbana y se ha proyectado una mesa de concertación con la alcaldía para la creación de un banco de suelo. Aun así, reconoció que la situación ha generado rechazo entre líderes locales.
Al finalizar la jornada, el panorama en el casco urbano mostraba los efectos del enfrentamiento: humo de barricadas, daños materiales y varios capturados, reflejando la magnitud del conflicto que mantiene en alerta a las autoridades locales.







