Era requerido por extorsión, desplazamiento forzado y concierto para delinquir agravado.
La ofensiva contra esta estructura criminal completa 56 capturados, entre ellos el segundo cabecilla y 21 coordinadores.
La ofensiva contra el Grupo Delincuencial Común Organizado San Pablo permitió la captura de alias ‘Plateado’, señalado como el principal cabecilla de esta organización criminal y uno de los líderes de rentas ilegales derivadas de la extorsión en Medellín y varios municipios de Antioquia. El procedimiento lo adelantó la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, en vía pública de Bello.
La investigación, realizada durante nueve meses por el Gaula, permitió recopilar entrevistas, declaraciones, interceptaciones telefónicas, reconocimientos fotográficos y otras labores. De acuerdo con las autoridades, el sujeto coordinaba el cobro de extorsiones contra comerciantes, tenderos, distribuidores de productos de la canasta familiar, mototaxistas y transportadores del servicio público, afectando las comunas Popular, Manrique y Aranjuez, además de Guarne, Andes, Titiribí, Ciudad Bolívar y Fredonia.
“Cada captura representa un avance en la recuperación de la tranquilidad de los ciudadanos y en el debilitamiento de las estructuras criminales que pretenden ejercer control mediante la violencia y la intimidación. En Medellín seguimos actuando, de manera articulada con la Fuerza Pública y la Fiscalía, para cerrarles todos los espacios a quienes viven del delito”, afirmó el secretario de Seguridad y Convivencia Manuel Villa
Alias ‘Plateado’ era requerido por los delitos de extorsión, desplazamiento forzado y concierto para delinquir agravado. Según las investigaciones, dirigía la principal línea de mando del grupo San Pablo, estructura que imponía cobros ilegales de entre $150.000 y $500.000 quincenales a comerciantes para permitir la distribución de productos, además de exigir pagos diarios a conductores de transporte informal y de servicio público. Durante el procedimiento fueron incautados tres celulares, que serán sometidos a análisis forense para fortalecer nuevas líneas investigativas y esclarecer otros hechos.
«La presión institucional sobre las estructuras criminales no se detiene. Cada cabecilla capturado significa menos capacidad para intimidar a las comunidades y más control del Estado sobre el territorio. Vamos a seguir adelantando operaciones, hasta desarticular completamente estas organizaciones y garantizar mayores condiciones de seguridad para los habitantes de Medellín», agregó el secretario.



















