Las deudas de las EPS intervenidas con la red hospitalaria de Antioquia se dispararon, pasando de 1,8 billones de pesos en 2022, a superar los 7 billones de pesos en 2026.
Mientras la Gobernación de Antioquia ha invertido 445 mil millones de pesos para sostener la red, la desatención nacional ha provocado el cierre definitivo de 1.787 servicios de salud en el departamento.
Ante el evidente deterioro que hoy tiene el sistema de salud en el departamento, la Secretaría de Salud e Inclusión Social de Antioquia advirtió que las intervenciones a las Entidades Promotoras de Salud (EPS) ejecutadas desde el Gobierno Nacional fracasaron, traduciéndose en un colapso operativo, desfinanciamiento de las IPS y, lo más grave, una vulneración sistemática del derecho a la salud de los antioqueños.
De acuerdo con la secretaria de Salud e Inclusión Social, Alma Solano Sánchez, en Antioquia, más de la mitad de la población depende de EPS intervenidas: Savia Salud (1,9 millones de usuarios), Nueva EPS (1,2 millones de afiliados) y Coosalud (860 mil usuarios). La intervención del Gobierno, a través de la Superintencia Nacional de Salud a estas entidades derivó en un aumento descontrolado de la cartera y, por consiguiente, en un deterioro de las atención a los pacientes.
Según datos registrados en el Sistema Integral de Información de la Protección Social – SISPRO, en 2022, la deuda de Nueva EPS alcanzaba los 1,1 billones y este año alcanza los 4,6 billones de pesos. En Savia Salud se pasó de 700 mil millones a 1,9 billones de pesos, respectativamente; mientras que Coosalud se pasó de 66 mil millones de pesos a cerca de 500 mil millones de pesos este año.
“La crisis del sistema de salud es el resultado de decisiones no tomadas con oportunidad y este Gobierno Nacional aumente sin tener en cuenta el sufrimiento de los pacientes y las necesidades que están teniendo nuestros hospitales, sobre todo aquí en Antioquia”, declaró la funcionaria.
El déficit financiero ha asfixiado a las instituciones prestadoras de servicios (IPS), forzando el cierre definitivo de 1.787 servicios entre 2022 y 2026, con especial preocupación en la disponibilidad de camas pediátricas y maternas.
Colapso en urgencias y demoras en atención La falta de capacidad resolutiva de las EPS se refleja en las salas de urgencias, que hoy reportan una sobreocupación promedio del 126%, con centros hospitalarios quesuperan el 250%, de acuerdo con datos del CRUEE departamental. Además, la gestión de remisiones se ha deteriorado: en 2022, un paciente esperaba entre 24 y 36 horas; hoy, el tiempo de espera alcanza de 3 a 4 días, debido, principalmente a las demoras de la Nueva EPS, esto basado en la información reportada por la red hospitalaria pública y privada a la Secretaría de Salud e Inclusión Social.
Actualmente, 252 pacientes aguardan ser remitidos, con una concentración crítica en Savia Salud (81) y Nueva EPS (77). Sumado a esto, en Medellín se reporta la ausencia total de citas prioritarias y fallas generalizadas en la entrega de medicamentos para los usuarios de la Nueva EPS, entidad que, en más de 100 municipios de Antioquia, no cuenta con contratos para medicamentos fuera del Plan de Beneficios en Salud, a pesar de los esfuerzos de mediación de la Secretaría de Salud departamental para que se cumpla con esta medida.

















