La iniciativa, del ex alcalde de Envigado y precandidato a la Gobernación de Antioquia, Braulio Espinosa, plantea analizar la construcción de una estructura elevada de aproximadamente 18,5 kilómetros sobre el corredor de la Regional y la Autopista Sur, con el objetivo de separar los desplazamientos metropolitanos de los movimientos locales.
Una propuesta para transformar la movilidad del Valle de Aburrá y anticiparse al crecimiento de la demanda vehicular fue presentada como parte de una agenda de iniciativas para Antioquia. Se trata de estudiar la posibilidad de construir un segundo nivel elevado sobre el corredor de la Regional y la Autopista Sur, tomando inicialmente como referencia un tramo de aproximadamente 18,5 kilómetros.
La propuesta contempla analizar un sistema de circulación en dos niveles. El primero continuaría destinado a los desplazamientos locales, las conexiones urbanas, entradas, salidas y distribución del tráfico, mientras que el segundo estaría orientado a viajes metropolitanos de mayor distancia, con accesos controlados y circulación continua.
“Vamos a devolverle el tiempo a la gente”, es el mensaje con el que se presenta la iniciativa, que busca analizar nuevas alternativas para enfrentar los problemas de congestión que afectan la movilidad en el Valle de Aburrá.
Una región que mueve millones de viajes
De acuerdo con las cifras citadas en la propuesta, en el área metropolitana se realizan aproximadamente 6,4 millones de viajes diarios, con una duración promedio de 39 minutos. Además, datos de TomTom correspondientes a 2025 estiman que la congestión durante las horas pico representa una pérdida de alrededor de 153 horas al año para los conductores.
Ante este panorama, la iniciativa plantea que Antioquia debe comenzar a estudiar desde ahora las soluciones de movilidad que requerirá durante las próximas dos o tres décadas.
La propuesta no establece todavía el trazado definitivo ni determina los puntos donde se ubicarían los accesos o intercambiadores. Estos aspectos, al igual que los posibles ahorros de tiempo, la capacidad adicional y el impacto sobre la congestión, quedarían sujetos a estudios técnicos y modelaciones de tráfico.
La propuesta contempla tres sectores
El corredor de análisis podría dividirse inicialmente en tres segmentos:
- Sur: Ancón Sur – Sabaneta – Envigado.
- Centro: Envigado – Medellín.
- Norte: Medellín – Caribe – conexión hacia Bello.
La intención es estudiar cómo un sistema de dos niveles podría mejorar la conexión entre el sur y el norte del Valle de Aburrá, separando parte de los desplazamientos metropolitanos de los movimientos de carácter local.
No solo infraestructura vial
La propuesta también plantea que cualquier proyecto de estas características tendría que integrarse con los sistemas de transporte existentes y con la planificación urbana del Valle de Aburrá.
Entre los componentes mencionados están la articulación con el Metro y el transporte público, los intercambiadores viales, los sistemas inteligentes de gestión del tráfico, el espacio público y las ciclorrutas.
También se propone considerar la recuperación urbana y paisajística del corredor del río, además de estrategias relacionadas con el medio ambiente y la calidad del aire.
La iniciativa se estructura alrededor de tres ejes:
1. Modernización del transporte público: fortalecimiento de rutas, incorporación de flotas de bajas emisiones y un sistema de pago electrónico integrado.
2. Infraestructura vial inteligente: implementación de semáforos automatizados, intervenciones de mantenimiento vial y atención de cruces considerados críticos.
3. Movilidad sostenible e inclusiva: desarrollo de ciclorrutas seguras, mejoramiento de andenes y accesibilidad universal.
El proyecto todavía tendría que pasar por estudios de viabilidad
La propuesta enfatiza que el segundo nivel de la Regional es, por ahora, una iniciativa que deberá ser estudiada técnicamente.
Antes de definir una eventual ejecución se requerirían estudios de ingeniería y movilidad, análisis de factibilidad económica y financiera, evaluación de impactos ambientales, articulación con los instrumentos de planificación urbana y coordinación con las autoridades municipales y metropolitanas.
El objetivo planteado es comenzar desde ahora la discusión sobre las alternativas que podría necesitar el Valle de Aburrá frente al crecimiento de la movilidad.
La propuesta resume su visión en una idea: dos niveles para dos tipos de movilidad y un Valle de Aburrá con mayor conexión entre sus municipios.


















